higiene

Adquirir el hábito de una buena higiene dental se antoja más que necesario para evitar dolencias bucodentales y, además, se debe llevar a cabo diariamente. El cepillado de los dientes es obligatorio para eliminar los restos de comida y placa bacteriana que quedan en la boca. Debe realizarse al menos tres veces al día entre tres y cuatro minutos.

Para una completa higiene bucodental también se recomienda el uso de limpiadores linguales, cepillos interproximales, hilo dental, realizar enjuagues bucales y acudir periódicamente a la consulta de Odontogen.

Nuestros profesionales evalúan el estado de la boca de los pacientes y, si lo consideran necesario, ofrecen la alternativa de realizarles una limpieza dental profesional.

La acumulación de placa bacteriana o la alteración del equilibrio de las bacterias que habitan en la boca pueden desembocar en inflamación, sangrado de encías o enfermedades propias de las encías. Todo esto pone en evidencia que una mala higiene dental favorece la aparición de gingivitis.

A su vez, si la gingivitis no es tratada puede evolucionar a periodontitis. Esto quiere decir que la inflamación e infección de la encía se extiende a las zonas más profundas del diente. Para evitar sufrir problemas en las encías, ya sea gingivitis o periodontitis, hay que tener cuidado con el tabaco, el estrés, los cambios hormonales (pubertad, embarazo o menopausia), los fármacos y las enfermedades agudas o crónicas como la diabetes.

Tan sólo la prevención puede reducir la incidencia de gingivitis y su evolución a periodontitis.